{"id":98,"date":"2020-04-21T20:25:01","date_gmt":"2020-04-21T18:25:01","guid":{"rendered":"http:\/\/cronopios-autonomos-rebeldes.org\/?p=98"},"modified":"2020-04-21T20:34:39","modified_gmt":"2020-04-21T18:34:39","slug":"coronacrisis-ii-narrativa-de-la-sesion-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cronopios-autonomos-rebeldes.org\/?p=98","title":{"rendered":"CORONACRISIS II JOHN HOLLOWAY \u2013 CURSO LA TORMENTA (2020)"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong><strong>La Tormenta II 2020 Narrativa <\/strong><\/strong>8<\/p>\n\n\n\n<p>El coronavirus surge entonces en una situaci\u00f3n de mucha fragilidad, una situaci\u00f3n donde la fuerza del capital estaba basada en una ficci\u00f3n. De repente se rompen todas las certidumbres, todas las rutinas. Se abre un mundo de oportunidades y se empieza a hablar sobre c\u00f3mo va a ser el mundo despu\u00e9s de la emergencia. Existen diferentes perspectivas.<\/p>\n\n\n\n<p>1 \u2013 La perspectiva catastr\u00f3fica&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, existe la probabilidad de una crisis-y-reestructuraci\u00f3n a una escala mayor. Sin intervenci\u00f3n estatal, ese ser\u00eda el resultado seguro: la destrucci\u00f3n masiva de empresas peque\u00f1as o ineficientes y de empresas grandes asociadas con formas de acumulaci\u00f3n m\u00e1s tradicionales, acompa\u00f1ada por un auge enorme de desempleo, una ca\u00edda fuerte de salarios y la muerte posiblemente de millones de personas, sobre todo pobres en las partes m\u00e1s pobres del mundo. El resultado ser\u00eda semejante al efecto de una guerra. Podr\u00eda ser una reestructuraci\u00f3n muy efectiva del capital, eliminando capitales y trabajadores ineficientes, imponiendo una disciplina social de otra calidad, eliminando el car\u00e1cter ficticio de la acumulaci\u00f3n y estableciendo as\u00ed una nueva base para la producci\u00f3n de plusval\u00eda y la restauraci\u00f3n de las ganancias. En este contexto las medidas de seguridad actuales adquieren otro significado. El fortalecimiento del Estado de excepci\u00f3n ser\u00eda necesario para contener el descontento social.<\/p>\n\n\n\n<p>En muchos pa\u00edses el Estado ha intervenido de forma muy activa, con gastos sin precedentes, para mitigar este colapso econ\u00f3mico y social. \u00bfPor qu\u00e9 quieren evitar el colapso y la reestructuraci\u00f3n del capital? \u00bfEs porque quieren asegurar el bienestar de sus pueblos? \u00bfPor las presiones sociales que se transmiten a trav\u00e9s del sistema democr\u00e1tico y por otras v\u00edas institucionales? \u00bfPor miedo? \u00bfQu\u00e9 es lo que temen? \u00bfEl fin de la civilizaci\u00f3n como ellos la conocen? \u00bfDisturbios incontrolables? \u00bfRevoluci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Es probable que las intervenciones estatales no tengan la capacidad de evitar la crisis masiva del capital. A pesar de las cantidades sin precedente de dinero que est\u00e1n gastando los Estados para paliar el efecto de la crisis, la econom\u00eda global est\u00e1 en un colapso que no se ha visto desde los a\u00f1os treinta, con p\u00e9rdidas enormes en el mercado burs\u00e1til y financiero, el colapso, presente o inminente, de muchas empresas peque\u00f1as y grandes, un auge enorme del desempleo en todo el mundo, la intensificaci\u00f3n de la pobreza. A pesar (y por) las intervenciones estatales, se est\u00e1 llevando a cabo una reestructuraci\u00f3n masiva del capital. Puede ser que se est\u00e9 creando la base para una nueva fase de acumulaci\u00f3n capitalista mucho m\u00e1s agresiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay dos elementos en esta crisis. El m\u00e1s obvio e inmediato es que el cese de la actividad asociada con las medidas de distanciamiento social resulta en una ca\u00edda abrupta de producci\u00f3n, empleo y consumo. Detr\u00e1s de esto est\u00e1 el segundo elemento, lo que hemos enfatizado en toda la discusi\u00f3n de la tormenta, es decir el car\u00e1cter ficticio de la acumulaci\u00f3n anterior, el hecho de que muchas empresas est\u00e1n fuertemente endeudadas. Con la interrupci\u00f3n de sus actividades llegan muy r\u00e1pidamente a una situaci\u00f3n donde no pueden pagar deudas, renta, sueldos, impuestos. Sin apoyo estatal (y para muchas empresas con apoyo estatal) van a quebrar.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, las discusiones acerca de China son importantes. Es decir, China no tanto como lugar, sino como modelo de acumulaci\u00f3n y de organizaci\u00f3n social: un sistema capitalista con un grado de concentraci\u00f3n muy alta de capital, un papel mucho m\u00e1s grande para el Estado, una disciplina social intensa dentro y fuera de la f\u00e1brica, una vigilancia tecnol\u00f3gica m\u00e1s amplia y total.<\/p>\n\n\n\n<p>Se anuncia entonces el largo periodo de colapso descrito por Ra\u00fal Zibechi: \u201cNo estamos ante una crisis m\u00e1s sino ante el comienzo de un proceso largo (Wallerstein) de caos sist\u00e9mico, atravesado de guerras y pandemias, que durar\u00e1 varias d\u00e9cadas hasta que se estabilice un nuevo orden. Este periodo que, insisto, no es una coyuntura ni una crisis tradicional sino algo completamente diferente, puede ser definido como colapso, siempre que no entendamos por ello un evento puntual sino un periodo m\u00e1s o menos prolongado.\u201d (La Jornada 27 marzo 2020)<\/p>\n\n\n\n<p>2 \u2013 \u00bfUn nuevo contrato social?<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda perspectiva es distinta. Esta perspectiva no cuestiona el capitalismo, pero s\u00ed anuncia el fin del neoliberalismo. Aspira a un capitalismo con una cara m\u00e1s humana. Se formula muy bien en una editorial del Financial Times del 3 de abril: \u201cSer\u00e1 necesario poner sobre la mesa reformas radicales, que inviertan la direcci\u00f3n pol\u00edtica predominante de las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas. Los gobiernos tendr\u00e1n que aceptar un papel m\u00e1s activo en la econom\u00eda. Deben ver los servicios p\u00fablicos como inversiones en lugar de pasivos, y buscar formas de hacer que los mercados laborales sean menos inseguros. La redistribuci\u00f3n volver\u00e1 a estar en la agenda; los privilegios de los poderosos y ricos, en cuesti\u00f3n. Las pol\u00edticas hasta hace poco consideradas exc\u00e9ntricas, como los impuestos b\u00e1sicos sobre la renta y la riqueza, tendr\u00e1n que estar en el orden d\u00eda.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En el centro de esta perspectiva est\u00e1 la idea de que se necesita un nuevo contrato social: \u201cLa democracia liberal (\u2026) sobrevivir\u00e1 a este segundo gran choque econ\u00f3mico solo si los ajustes se hacen dentro del contexto de un nuevo contrato social que reconoce el bienestar de la mayor\u00eda sobre los intereses de los privilegiados.\u201d (Philip Stephens, Financial Times 9 abril 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva, el capital puede aprender de los errores cometidos despu\u00e9s de la crisis financiera de 2008. Despu\u00e9s de esa crisis las pol\u00edticas adoptadas nacionalizaron las deudas bancarias y obligaron a los m\u00e1s pobres a asumir los costos a trav\u00e9s de las pol\u00edticas de austeridad. El resultado fue el descontento social expresado en los movimientos de 2011 (Indignados, Occupy, Primavera \u00e1rabe) pero expresado tambi\u00e9n en el auge del \u201cpopulismo\u201d, del nacionalismo autoritario asociado con figuras como Trump, Orban, Bolsonaro, Johnson. Este argumento liberal-reformista busca la reproducci\u00f3n del capital, pero s\u00ed tiene consecuencias importantes comparado con la perspectiva de la que habla Zibechi.<\/p>\n\n\n\n<p>Un elemento importante de este nuevo contrato social mencionado por algunos autores ser\u00eda un cambio radical en las pol\u00edticas ambientales, un esfuerzo mayor de parte de los Estados para respetar la biodiversidad y tomar medidas para reducir el calentamiento clim\u00e1tico (ver, por ejemplo, el texto de Johannes Vogel, Financial Times, 9 abril 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que preguntarse si esta perspectiva es realista. Supone una reestructuraci\u00f3n exitosa del capital, la recuperaci\u00f3n r\u00e1pida de una tasa de acumulaci\u00f3n \u201cnormal\u201d.&nbsp; Eso fue la clave del \u00e9xito del Estado de Bienestar en el periodo despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. La guerra fue una reestructuraci\u00f3n radical del capital que cre\u00f3 la base de un periodo largo de acumulaci\u00f3n r\u00e1pida. No est\u00e1 claro que la restructuraci\u00f3n actual pueda crear la base adecuada para un contrato social del tipo sugerido por el Financial Times. Esto a veces se discute en t\u00e9rminos de la forma que va a tomar la crisis econ\u00f3mica: un V indica una recuperaci\u00f3n r\u00e1pida despu\u00e9s de la ca\u00edda acelerada que estamos viendo ahora. El texto del 13 de abril en el blog de Michael Roberts lo discute en estos t\u00e9rminos: \u201cQuiz\u00e1s la profundidad y el alcance de esta depresi\u00f3n pand\u00e9mica crear\u00e1n condiciones en las que los valores de capital se deval\u00faen tanto por quiebras, cierres y despidos que las compa\u00f1\u00edas capitalistas d\u00e9biles ser\u00e1n liquidadas y las compa\u00f1\u00edas tecnol\u00f3gicamente avanzadas m\u00e1s exitosas tomar\u00e1n el control en un entorno de mayor rentabilidad. Este ser\u00eda el ciclo cl\u00e1sico de auge, depresi\u00f3n y auge que sugiere la teor\u00eda marxista.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El ex jefe del FMI y aspirante presidencial franc\u00e9s, el infame Dominique Strauss-Kahn, insin\u00faa que: \u201cla crisis econ\u00f3mica, al destruir el capital, puede proporcionar una salida. Las oportunidades de inversi\u00f3n creadas por el colapso de parte del aparato de producci\u00f3n, como el efecto sobre los precios de las medidas de apoyo, pueden revivir el proceso de destrucci\u00f3n creativa descrito por Schumpeter. A pesar del tama\u00f1o de esta depresi\u00f3n pand\u00e9mica, no estoy seguro de que se produzca una destrucci\u00f3n suficiente de capital, especialmente dado que gran parte del financiamiento de rescate mantendr\u00e1 en funcionamiento a las empresas, no a los hogares. Por esa raz\u00f3n, espero que el final de los lockdown no vea una recuperaci\u00f3n en forma de V o incluso un retorno a lo \u2018normal\u2019 (de los \u00faltimos diez a\u00f1os).\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Si Roberts tiene raz\u00f3n (y me parece que s\u00ed), entonces estamos ante una situaci\u00f3n semejante a 2008: una crisis-restructuraci\u00f3n feroz combinada con un rescate estatal enorme, simplemente porque el sistema pol\u00edtico no puede contemplar la destrucci\u00f3n y el caos potencial que ocasionar\u00eda una destrucci\u00f3n total del capital ficticio. Nada m\u00e1s que ahora todo est\u00e1 en otra escala: la intervenci\u00f3n de los Estados es mucho m\u00e1s grande que en 2008 y la destrucci\u00f3n econ\u00f3mica y social tambi\u00e9n. El peligro de un colapso financiero mundial, hasta ahora evitado, sigue como posibilidad. La tormenta est\u00e1 mucho m\u00e1s fuerte que lo que imagin\u00e1bamos y no se ve el fin. En los pr\u00f3ximos meses vamos a ver probablemente una reestructuraci\u00f3n fuert\u00edsima combinada con una prolongaci\u00f3n de la crisis, una extensi\u00f3n del car\u00e1cter ficticio de la acumulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el curso hemos sugerido que el llamado neoliberalismo no ha sido una opci\u00f3n ideol\u00f3gica tanto como un reflejo del tama\u00f1o del capital ficticio. Si eso sigue, y lo m\u00e1s seguro es que s\u00ed, dado el tama\u00f1o enorme de deudas p\u00fablicas y privadas que van a resultar, entonces la competencia intensa entre capitales y sus Estados patrocinadores va a continuar y probablemente no va a haber mucho espacio para el contrato social sugerido por el Financial Times.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo me parece muy importante esta perspectiva, no solamente por sus efectos pol\u00edticos posibles sino, sobre todo, por el hecho de que refleja un reconocimiento muy extendido del fracaso enorme de la mercantilizaci\u00f3n, el fracaso de la reproducci\u00f3n mercantil de la sociedad. Ah\u00ed est\u00e1 su importancia para nosotra\/os.<\/p>\n\n\n\n<p>3 \u2013 Excurso<\/p>\n\n\n\n<p>El argumento entre la perspectiva m\u00e1s agresiva y la m\u00e1s reformista gira alrededor de varios temas. No entiendo bien todas las implicaciones, pero aqu\u00ed van unas reflexiones.<\/p>\n\n\n\n<p>A \u2013 La primera es la naturaleza de las intervenciones financieras estatales. En casi todos los casos el apoyo estatal es una intervenci\u00f3n en los mercados financieros. La primera respuesta fue la respuesta de la Fed y otros bancos centrales de reducir las tasas de inter\u00e9s a cero o menos, con la intenci\u00f3n de estimular as\u00ed la inversi\u00f3n privada. En general estas medidas no dieron los resultados esperados, dado que las tasas de inter\u00e9s ya estaban muy bajas y la situaci\u00f3n de incertidumbre no favorec\u00eda la inversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta situaci\u00f3n, los Estados intervinieron directamente, con promesas de gastar una cantidad de dinero considerada imposible hace un par de meses. En muchos casos vienen de gobiernos de la derecha, comprometidos tradicionalmente con una pol\u00edtica fiscal estricta, es decir de no gastar m\u00e1s que los ingresos del Estado (m\u00e1s notablemente en el caso de Alemania). En Europa, lo que fue considerado imposible para apoyar a las econom\u00edas de Grecia, Irlanda, Espa\u00f1a, Portugal e Italia hace diez a\u00f1os, se est\u00e1 gastando para paliar los efectos de la crisis. Justo en el momento en que Sanders y Corbyn han perdido sus ambiciones pol\u00edticas, se est\u00e1n haciendo intervenciones estatales que exceden por mucho lo que ellos promet\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Una gran parte de la ayuda prometida por los Estados viene en la forma de una garant\u00eda para los bancos: si ellos prestan dinero a empresas en dificultades, el Estado va a pagar la deuda de las empresas en el caso de que ellas no puedan hacerlo. Se busca una soluci\u00f3n a trav\u00e9s de estimular a\u00fan m\u00e1s el endeudamiento de las empresas no bancarias, justo en el momento en que ellas ya tienen deudas muy grandes.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha habido mucha discusi\u00f3n sobre si estas garant\u00edas deber\u00edan darse a empresas grandes o tambi\u00e9n empresas peque\u00f1as. El gobierno de Estados Unidos acaba de anunciar (el 9 abril) que va a gastar 2,3 billones de d\u00f3lares en ofrecer garant\u00edas de cr\u00e9dito para empresas peque\u00f1as. En M\u00e9xico, AMLO dice que los cr\u00e9ditos se van a concentrar en las empresas peque\u00f1as y medianas y no en las grandes.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda no se est\u00e1 discutiendo mucho, pero todo eso implica una expansi\u00f3n enorme del car\u00e1cter ficticio del capital, de la anticipaci\u00f3n de una plusval\u00eda no producida todav\u00eda. Va a ser una combinaci\u00f3n de deuda privada (las empresas van a estar m\u00e1s endeudadas que nunca) y de deuda p\u00fablica, mucho m\u00e1s grande que la existente. Inevitablemente va a surgir la cuesti\u00f3n de qui\u00e9n paga, si se paga a trav\u00e9s de la prolongaci\u00f3n de las pol\u00edticas de austeridad de los \u00faltimos a\u00f1os, o si se aumentan los impuestos, sobre todo de los ricos, o si se reduce el significado real de la deuda a trav\u00e9s de la inflaci\u00f3n. Estas discusiones van a ser parte importante del ambiente del llamado \u201ccontrato social\u201d que quieren los liberal-reformistas.<\/p>\n\n\n\n<p>B \u2013 En algunos pa\u00edses est\u00e1n ofreciendo pagos directos (no pr\u00e9stamos). En el caso de Estados Unidos, si las empresas no reducen el n\u00famero de empleados, los cr\u00e9ditos no se tienen que pagar. Tambi\u00e9n en los Estados Unidos se est\u00e1 haciendo un pago directo de 1.200 d\u00f3lares a todos los contribuyentes (\u00bflo que excluye a migrantes y los pobres?). Esta cantidad se tiene que comparar con una renta mensual promedio en Nueva York de 3.000 d\u00f3lares, seg\u00fan escribe Rana Faroohar en el Financial Times, el 29 marzo 2020. En Gran Breta\u00f1a, el gobierno va a pagar el 80% de su sueldo a trabajadores en paro sin goce de sueldo (pero no a los que ya perdieron su empleo). En M\u00e9xico se van a expandir los programas de apoyo para los pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s radical es la propuesta de un ingreso b\u00e1sico universal. Es una idea que ha sido asociada con la izquierda radical, pero que ahora parece haber ganado el apoyo (o al menos la consideraci\u00f3n) del Financial Times, e incluso de algunos republicanos en Estados Unidos. La idea es que el Estado deber\u00eda garantizar un ingreso b\u00e1sico para todos los habitantes de su territorio. El significado de eso depender\u00eda mucho del nivel del pago y sus condiciones. Como dice Paul Mason: \u201cCon los pagos del ingreso [b\u00e1sico] universal, se\u00f1al\u00f3 el pol\u00edtico conservador brit\u00e1nico Iain Duncan Smith, el problema es que podr\u00edan \u2018disuadir a las personas de ir a trabajar\u2019.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>C \u2013 Inversi\u00f3n e intervenci\u00f3n en el sector de la salud. En muchos pa\u00edses se ha incrementado el gasto en los servicios de salud. La perspectiva reformista considera que en el futuro se va a incrementar este gasto de manera considerable. En algunos casos, como en Irlanda, se han nacionalizado todos los hospitales (\u00bfde manera permanente?), en otros pa\u00edses se han introducido diferentes formas de control estatal de los hospitales privados.<\/p>\n\n\n\n<p>D \u2013 Coordinaci\u00f3n internacional. Un elemento importante en la propuesta liberal-reformista de un nuevo contrato social es que debe incluir una coordinaci\u00f3n internacional mucho m\u00e1s fuerte para el control del coronavirus y las pandemias futuras y para evitar desastres ambientales. La posici\u00f3n de muchos Estados va en el sentido contrario: Estados Unidos est\u00e1 hablando de dejar de contribuir a la Organizaci\u00f3n Mundial de Salud (incluso acus\u00e1ndola de trabajar para China) y tratando de conseguir por todos los medios posibles el control del equipo sanitario necesario para combatir el virus (ver: Luis Hern\u00e1ndez Navarro en La Jornada, 7 de abril).<\/p>\n\n\n\n<p>E \u2013 El regreso al trabajo. El tema del regreso al trabajo va a ser importante en estas semanas. \u00bfHasta qu\u00e9 punto se da m\u00e1s importancia a la producci\u00f3n del capital o a la salud de la gente? \u00bfO es cuesti\u00f3n de mantener el orden social? \u00bfHasta qu\u00e9 punto es cuesti\u00f3n de regresar a la normalidad de siempre o de iniciar cambios significativos en las pol\u00edticas de salud, medio ambiente y otras?<\/p>\n\n\n\n<p>F \u2013 \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el gobierno de AMLO en este contexto? Llama la atenci\u00f3n que (1) rechaza cualquier flexibilizaci\u00f3n de la austeridad fiscal; (2) sus promesas de apoyo est\u00e1n dirigidas a las empresas peque\u00f1as y medianas; (3) promete incrementar los apoyos a los m\u00e1s pobres a trav\u00e9s de los programas sociales existentes, pero la idea de un ingreso b\u00e1sico universal no aparece en el horizonte; (4) promete seguir fortaleciendo los servicios de salud y de controlar los hospitales privados en algunos casos, ya ha firmado un convenio con los hospitales privados que permite su uso p\u00fablico para cualquier paciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Llama mucho la atenci\u00f3n la editorial del Financial Times de hoy (14 abril) sobre la respuesta del gobierno de AMLO:&nbsp; \u201cDonde el se\u00f1or L\u00f3pez Obrador es \u00fanico en su clase es en negar la necesidad de un gran est\u00edmulo fiscal y monetario para rescatar de la recesi\u00f3n a la econom\u00eda. Sin embargo, el consenso del mercado es que M\u00e9xico estar\u00e1 entre los pa\u00edses m\u00e1s afectados por la pandemia debido a su dependencia de la manufactura, el turismo, las remesas y el petr\u00f3leo de los Estados Unidos. Mientas Estados Unidos y Brasil han anunciado grandes paquetes de est\u00edmulo antic\u00edclicos, el l\u00edder de M\u00e9xico ha descartado pr\u00e9stamos adicionales, exenciones de impuestos o rescates. En cambio, la receta de L\u00f3pez Obrador para la econom\u00eda en crisis de su pa\u00eds es m\u00e1s austeridad, incluida una segunda ronda de recortes salariales para los funcionarios del gobierno. Ha duplicado en sus costosos proyectos preferidos, incluido el aumento de la producci\u00f3n de crudo y la construcci\u00f3n de una refiner\u00eda de petr\u00f3leo de ocho mil millones de pesos, justo cuando la demanda se est\u00e1 evaporando. Se ha relajado sobre la grave escasez de camas de hospital en el pa\u00eds y una tasa de pruebas de coronavirus que se encuentra entre las m\u00e1s bajas de cualquier naci\u00f3n importante.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a ver si tienen raz\u00f3n, pero lo que s\u00ed est\u00e1 claro es que el gobierno mexicano no est\u00e1 aprovechando la oportunidad para introducir medidas m\u00e1s \u201cprogresistas\u201d que est\u00e1n siendo introducidas de emergencia, incluso por gobiernos de la derecha.<\/p>\n\n\n\n<p>4 \u2013 Perspectivas para un cambio radical<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEl coronavirus es el fin del capitalismo? Una pregunta absurda, pero el desaf\u00edo de la situaci\u00f3n actual es abrir la mente a preguntas consideradas absurdas hace dos meses. El mundo del coronavirus es un mundo de oportunidades y de impredecibilidades. \u00bfExisten maneras de aprovechar la situaci\u00f3n como oportunidad para nosotra\/os? \u00bfPodemos realmente jalar el freno del tren de la muerte?<\/p>\n\n\n\n<p>Es el momento de \u201cHic Rhodus, hic salta\u201d, como Raoul Vaneigem dice en su \u00faltima comunicaci\u00f3n (10 abril). Despu\u00e9s de tanto platicar de capitalismo y revoluci\u00f3n, ahora es el momento de dar sustento a la jactancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Se me ocurren varios puntos:<\/p>\n\n\n\n<p>Primero la experiencia misma. Es una ruptura. El t\u00edtulo de un art\u00edculo de Rebecca Solnit dice \u201cThe imposible has already happened\u201d. Dice: \u201cLas cosas que se supon\u00eda que eran imparables se detuvieron, y las cosas que se supon\u00eda que eran imposibles \u2013extender los derechos y beneficios de los trabajadores, liberar a los prisioneros, mover unos trillones de d\u00f3lares en los Estados Unidos\u2013 ya han sucedido\u201d. La experiencia es muy contradictoria. Para muchos significa el desempleo, la enfermedad, la pobreza, un aumento de la violencia dom\u00e9stica, el alcoholismo, la p\u00e9rdida de cualquier seguridad. Pero para otros, al contrario, es una ruptura de las rutinas de trabajo, de la disciplina, del estr\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n significa una ruptura importante en la contaminaci\u00f3n de las ciudades, una reducci\u00f3n en la velocidad del calentamiento global. Hay mucho menos tr\u00e1fico, el aire est\u00e1 mucho m\u00e1s limpio. Despu\u00e9s de a\u00f1os y a\u00f1os de negociaciones entre los Estados para reducir la velocidad del calentamiento global y a\u00f1os de fracasos en alcanzar las metas establecidas, de repente se logr\u00f3 en un par de semanas. Se logr\u00f3, por ejemplo, una reducci\u00f3n dram\u00e1tica en el uso de petr\u00f3leo y otros combustibles f\u00f3siles. Muchos han hablado en los \u00faltimos a\u00f1os de la necesidad y de las ventajas de un decrecimiento (degrowth) (por ejemplo, en el seminario con Ulrich Brand hace un par de a\u00f1os): no se ha logrado como ella\/os lo planteaban, pero s\u00ed se ha detenido la m\u00e1quina fren\u00e9tica de producci\u00f3n\/destrucci\u00f3n capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea experimentado como bueno o como malo, se trata de un rompimiento de la normalidad, de la reproducci\u00f3n, impensado de las relaciones sociales. Como dice el \u201cvirus\u201d en el Mon\u00f3logo del Virus: \u201cSon libres de no creerme, pero he venido a parar la m\u00e1quina cuyo freno de emergencia no encontraban. He venido a detener la actividad de la que eran rehenes. He venido a poner de manifiesto la aberraci\u00f3n de la \u00abnormalidad\u00bb.\u201d Esto me parece fundamental como punto de partida. Para mal o para bien: la normalidad se ha roto. Ya no existe un \u201cpor supuesto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo, y conectado con el primer punto, la crisis ha tenido un impacto enorme en desenmascarar la normalidad. Como dice el virus, est\u00e1 poniendo \u201cde manifiesto la aberraci\u00f3n de la \u00abnormalidad\u00bb\u201d. En muchos sentidos. Pone de manifiesto la insuficiencia de los servicios de salud, aun (y en algunos casos especialmente) en los pa\u00edses m\u00e1s ricos. Pone de manifiesto tambi\u00e9n las consecuencias terribles de la destrucci\u00f3n de la biodiversidad y la mercantilizaci\u00f3n de la naturaleza. Desenmascara la desigualdad atroz entre ricos y pobres, y las consecuencias que esta tiene en t\u00e9rminos de las muertes de los pobres, pero tambi\u00e9n para la seguridad de los ricos. La enfermedad de los pobres es una amenaza para la salud de los ricos (que fue el origen del \u201cEstado de bienestar\u201d en el siglo XIX). Revela en la pr\u00e1ctica la posibilidad de reducir el calentamiento global y la contaminaci\u00f3n de manera abrupta. Tambi\u00e9n revela el estr\u00e9s y el car\u00e1cter enajenante del trabajo, y la posibilidad de vivir sin trabajar tanto.<\/p>\n\n\n\n<p>Este desenmascaramiento pierde fuerza si se conecta simplemente con el neoliberalismo. Se sugiere, entonces, que lo \u00fanico que necesitamos es un regreso al capitalismo m\u00e1s humano, la que es finalmente la posici\u00f3n del Financial Times. Al mismo tiempo, este desenmascaramiento me parece muy importante, como algo que hay que expandir al m\u00e1ximo. El capitalismo se ha revelado a s\u00ed mismo como forma de organizaci\u00f3n social que nos pone a todas y todos en peligro. No solamente el capitalismo sino, de manera tal vez m\u00e1s accesible, la mercantilizaci\u00f3n. Por eso me parece importante no descalificar simplemente las propuestas liberal-reformistas como intentos de restablecer o rescatar el capitalismo (aunque s\u00ed lo son) sino tambi\u00e9n verlas como expresiones de un fracaso ampliamente percibido de la mercantilizaci\u00f3n. Se ha abierto una brecha en la apariencia del capitalismo, si no como sistema racional, al menos como lo m\u00e1s racional que tengamos. En estas circunstancias las palabras de Vaneigem (10 abril) no son para nada extremas: \u201cLas cosas que se supon\u00eda que eran imparables se detuvieron, y las cosas que se supon\u00eda que eran imposibles \u2013extender los derechos y beneficios de los trabajadores, liberar a los prisioneros, mover unos trillones de d\u00f3lares en los Estados Unidos\u2013 ya han sucedido.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Tercero. El desaf\u00edo del momento es emancipar la riqueza de la forma mercantil. El desaf\u00edo es decir \u00a1Ya basta! a la mercantilizaci\u00f3n, luchar por la desmercantilizaci\u00f3n de la vida antes de que sea demasiado tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos viviendo el fracaso de la reproducci\u00f3n mercantil de la sociedad. La reproducci\u00f3n social actualmente se realiza sobre todo a trav\u00e9s del intercambio mercantil, lo que incluye de manera crucial el intercambio de la fuerza de trabajo como mercanc\u00eda. Con la crisis actual, est\u00e1 m\u00e1s claro que nunca que la mercantilizaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n va a dar lugar a mucha miseria y muchas muertes: por falta de acceso a los servicios de salud mercantilizados, pero tambi\u00e9n por falta de compradores de la mercanc\u00eda fuerza de trabajo y otras mercanc\u00edas. El Estado est\u00e1 interviniendo para tratar de mitigar el fracaso de la reproducci\u00f3n social, pero las formas de intervenci\u00f3n son casi exclusivamente formas dise\u00f1adas para asegurar la continuaci\u00f3n de las formas mercantiles: es decir el cr\u00e9dito y el salario. Los que no son sujetos de cr\u00e9dito o asalariados van a sufrir las consecuencias m\u00e1s graves de la crisis.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un momento de debilidad de la mercantilizaci\u00f3n, que se refleja por ejemplo en la editorial del Financial Times. Hay que construir sobre esta debilidad para buscar una salida que no sea la salida estatal, que no es ninguna salida sino una recuperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez hay que pensar a partir de los casos m\u00e1s obvios. La salud, por ejemplo. Es obvio que los servicios de salud son inadecuados en todos los pa\u00edses para enfrentar la pandemia y que, en casi todos los pa\u00edses, esos servicios se han deteriorado en los \u00faltimos veinte a\u00f1os (ca\u00edda del n\u00famero de camas en los hospitales por mil de poblaci\u00f3n, por ejemplo). Esto se ve como fracaso del mercado, es decir de la mercantilizaci\u00f3n creciente de los servicios de salud, pero tambi\u00e9n de la relaci\u00f3n entre Estado y mercado. La presi\u00f3n del capital ha debilitado mucho la calidad de la provisi\u00f3n estatal en todos los pa\u00edses. No puede ser, entonces, simplemente cuesti\u00f3n de incrementar el papel del Estado, porque es evidente que el Estado est\u00e1 subordinado al capital y a su necesidad de rentabilizarse. La \u00fanica soluci\u00f3n tiene que ser la desmercantilizaci\u00f3n de la salud, pero de una manera que no pase por el Estado. \u00bfQu\u00e9 significar\u00eda eso? El tratamiento gratuito para todas y todos, por supuesto; medicamientos gratuitos para todas y todos; investigaci\u00f3n m\u00e9dica separada de cualquier consideraci\u00f3n de ganancia; una apertura a muchas diferentes interpretaciones de lo que es el cuidado de la salud, y mucho, mucho, m\u00e1s. Obviamente, estar\u00edamos hablando de otro tipo de sociedad, una sociedad que no estuviera basada en la mercantilizaci\u00f3n de la fuerza de trabajo, pero tal vez es importante empezar desde las debilidades que se han hecho obvias en esta crisis.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra \u00e1rea donde el car\u00e1cter destructivo de la mercantilizaci\u00f3n se ha hecho evidente es la relaci\u00f3n entre los humanos y otras formas de vida y el ambiente en general. Se reconoce ampliamente que la pandemia est\u00e1 relacionada con la p\u00e9rdida de la biodiversidad, con la industrializaci\u00f3n de la agricultura, el extractivismo, el calentamiento global, el uso de los combustibles f\u00f3siles, etc\u00e9tera. Las \u00faltimas semanas han demostrado que es posible detener este proceso que ha parecido imparable. Tambi\u00e9n se ha reconocido que este proceso de destrucci\u00f3n del ambiente est\u00e1 impulsado por la b\u00fasqueda constante de la ganancia. Obviamente, hay medidas de regulaci\u00f3n estatal, pero est\u00e1 claro que estas medidas no han sido suficientes para evitar las consecuencias terribles que ahora estamos sufriendo. Se ha dicho que el tren capitalista nos est\u00e1 llevando hacia la extinci\u00f3n (por eso el nombre del movimiento brit\u00e1nico, Extinction Rebellion), pero ahora la pandemia nos hace pensar que la extinci\u00f3n no va a ser un evento \u00fanico, sino un proceso compuesto por varias fases. Es muy posible que con la pandemia actual estemos viviendo una fase inicial de la extinci\u00f3n. Se vuelve entonces sumamente urgente desmercantilizar la relaci\u00f3n entre los humanos y la naturaleza, y hacerlo de una manera que no pase por el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuarto. Hablamos de la intervenci\u00f3n estatal en la reproducci\u00f3n social en t\u00e9rminos de un \u201caflojamiento\u201d de la disciplina del dinero. Parece de mal gusto hablar de un aflojamiento del poder disciplinario del dinero justo en este momento, cuando mucha gente ve su vida amenazada por la falta de dinero. Sin embargo, un argumento central del curso ha sido que el car\u00e1cter ficticio de la acumulaci\u00f3n es una caracter\u00edstica crucial del capitalismo actual y, al mismo tiempo, su enfermedad cr\u00f3nica, y que esta ficcionalizaci\u00f3n es resultado de nuestra falta de subordinaci\u00f3n, es decir, de la incapacidad por parte del capital de subordinar nuestra vida suficientemente a los requerimientos de la producci\u00f3n del valor. La ficcionalizaci\u00f3n del capital es un aflojamiento del dinero en el sentido de un alejamiento entre el valor producido y la expresi\u00f3n monetaria de este valor.<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo argumento se puede expresar en t\u00e9rminos de riesgo moral (moral hazard). El \u201criesgo moral\u201d es un t\u00e9rmino t\u00e9cnico que viene de la industria de los seguros, que se usa mucho en las discusiones sobre la intervenci\u00f3n estatal en la econom\u00eda. La cuesti\u00f3n del riesgo moral siempre surge cuando el Estado interviene para amainar los efectos de una crisis. Si el Estado presta u obsequia a un capital en dificultades el dinero para sobrevivir, genera un \u201criesgo moral\u201d: es decir, crea una situaci\u00f3n en la cual el capitalista ya no se va a sentir sujeto a las leyes normales del mercado, porque va a asumir que en caso de dificultad el Estado lo va a rescatar. En general, se trata de una situaci\u00f3n que aplica a capitales particularmente importantes, capitales que, por el impacto que tendr\u00eda su colapso, son considerados demasiado grandes para fracasar o caer (too big to fail). El desarrollo del riesgo moral es indisociable de la aceptaci\u00f3n de que el Estado deber\u00eda intervenir en una situaci\u00f3n de crisis para mitigar sus efectos. Fue un tema importante en el a\u00f1o 2008: despu\u00e9s de romper las expectativas de los capitalistas cuando permiti\u00f3 la ca\u00edda de Lehman Brothers, el Estado estadounidense y otros Estados tuvieron que apoyar a los bancos principales y empresas mayores, confirmando as\u00ed el riesgo moral, la idea de que los capitales mayores no se pueden dejar caer. Esto perpetua un sistema ineficiente y corrupto, adem\u00e1s de transferir a los contribuyentes y a todas y todos (a trav\u00e9s de pol\u00edticas de austeridad) el costo de rescatar a los bancos y otras empresas. La objeci\u00f3n de la derecha tradicional siempre ha sido que estos tipos de intervenci\u00f3n socavan la disciplina del dinero, ya que afloja la relaci\u00f3n entre dinero y valor. Esto ha sido un tema importante en todas las discusiones de la intervenci\u00f3n estatal en los \u00faltimos noventa a\u00f1os. En la situaci\u00f3n actual sucede lo mismo, pero el argumento contra la intervenci\u00f3n estatal no se expresa mucho por el car\u00e1cter dram\u00e1tico del colapso. Dejar sin m\u00e1s que la ley del valor opere tendr\u00eda consecuencias tan enormes que no se dejan contemplar, ser\u00eda el caos total. \u00bfNuestro caos?<\/p>\n\n\n\n<p>El argumento del riesgo moral siempre tiene la misma estructura: si no tienes que pagar, entonces se va a perder la disciplina del dinero. El t\u00e9rmino \u201criesgo moral\u201d se aplica normalmente s\u00f3lo a los capitales, pero la situaci\u00f3n actual pone de manifiesto que tiene implicaciones m\u00e1s generales. Los gobiernos se ven obligados, en muchos casos, a intervenir para apoyar a los contribuyentes\/ciudadanos\/residentes que sufren las consecuencias econ\u00f3micas de la pandemia. Es una extensi\u00f3n cualitativa de la idea del Estado de Bienestar, que tiene el mismo problema de riesgo moral en su base: es decir, crea una situaci\u00f3n en la cual el trabajador\/persona ya no se va a sentir sujeto a las leyes normales del mercado, porque va a asumir que, en caso de dificultades, el Estado lo va a rescatar. Se debilita as\u00ed el efecto disciplinario del dinero. Esto ha sido un problema central en las intervenciones welfaristas desde el principio: \u00bfc\u00f3mo mantener la disciplina del dinero al mismo tiempo que reconocer que el dinero\/mercado es insuficiente para asegurar la reproducci\u00f3n social? Para lograr esto, el Estado tiene que reducir el nivel del apoyo al m\u00ednimo necesario (o menos), tiene que crear un sistema administrativo humillante y tiene que movilizar un sentimiento de culpa. En la situaci\u00f3n actual la culpa no juega ning\u00fan papel.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n adquiere otra dimensi\u00f3n con la idea del ingreso b\u00e1sico universal que se ha convertido en un tema de discusi\u00f3n importante en la crisis actual. Originalmente, es una propuesta de la izquierda radical-autonomista, ahora se est\u00e1 discutiendo en c\u00edrculos oficiales, incluso es parte de la propuesta de un \u201cnuevo contrato social\u201d del que habla el&nbsp; Financial Times. Un ingreso universal no ser\u00eda el fin del capitalismo porque, en t\u00e9rminos de las propuestas actuales, ser\u00eda administrado por el Estado, y el Estado tendr\u00eda que asegurar que su nivel fuera tan bajo que no amenazara la necesidad de los trabajadores de vender su fuerza de trabajo. Pero tal vez lo importante ser\u00eda desvincular el ingreso de la venta de la fuerza de trabajo. Adem\u00e1s, para ser una protecci\u00f3n contra pandemias, tendr\u00eda que ser realmente universal, es decir un ingreso b\u00e1sico para todos y todas los\/las habitantes del mundo. Llevado hasta sus \u00faltimas consecuencias, un ingreso universal podr\u00eda significar la desmercantilizaci\u00f3n de la fuerza de trabajo, un portal hacia otro mundo. Pero a trav\u00e9s del Estado no se podr\u00eda llevar hasta sus \u00faltimas consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p>La noci\u00f3n de riesgo moral tambi\u00e9n se puede extender a actividades desmercantilizadas. Un argumento en contra de la gratuidad del servicio de salud en Gran Breta\u00f1a, por ejemplo, ha sido que, si la gente no tiene que pagar para ver al m\u00e9dico, entonces van a ir por cualquier dolencia y le van a hacer perder el tiempo. Es un aspecto de las muchas, muchas presiones para ser m\u00e1s \u201ceficiente\u201d el servicio nacional de salud que lo han convertido en un sistema incapaz de enfrentar de manera adecuada la emergencia actual.<\/p>\n\n\n\n<p>El riesgo moral, finalmente, es que la gente no quiera acatar la ley del valor. Un problema central para la mercantilizaci\u00f3n\/capitalizaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n social. \u00bfC\u00f3mo desarrollar este rechazo al valor para fortalecer la desmercantilizaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Quinto. Hasta aqu\u00ed esta presentaci\u00f3n ha sido muy racional. En realidad, es m\u00e1s probable que la emancipaci\u00f3n de la riqueza de la forma mercantil se haga con explosiones de rabia. Vamos a ver, en las pr\u00f3ximas semanas y meses, hasta qu\u00e9 punto llegan las explosiones de rabia ante la restructuraci\u00f3n brutal del capital. No creo que sean tiempos de tranquilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Sexto \u00bfAd\u00f3nde vamos con estas reflexiones? Tal vez ayudar\u00eda relacionarlas con otras propuestas que hablan del fin del capitalismo en el contexto actual.<\/p>\n\n\n\n<p>Rebecca Solnit, en su art\u00edculo \u201dThe impossible has already happened\u201d: what coronavirus can teach us about hope\u201d enfatiza la importancia de pensar en t\u00e9rminos de esperanza, y c\u00f3mo cambios importantes pueden surgir de las cat\u00e1strofes. Dice, por ejemplo: \u201cMi amigo Renato Redentor Constantino, un activista clim\u00e1tico, me escribi\u00f3 desde Filipinas y dijo: \u2018Hoy somos testigos de muestras diarias de amor que nos recuerdan las muchas razones por las que los humanos han sobrevivido tanto tiempo. Nos encontramos con actos \u00e9picos de coraje y ciudadan\u00eda todos los d\u00edas en nuestros vecindarios y en otras ciudades y pa\u00edses, instancias que nos susurran que las depredaciones de algunos eventualmente ser\u00e1n superadas por legiones de personas obstinadas que rechazan el consejo de la desesperaci\u00f3n, la violencia, la indiferencia y arrogancia que los llamados l\u00edderes parecen tan ansiosos de desencadenar hoy en d\u00eda\u2019.\u201d Pero no dice nada espec\u00edfico sobre c\u00f3mo pensar el cambio. Ha sido criticada por Jai Sen y Lawrence Cox sobre todo por su imagen de \u201cwe\u201d, que corresponde a los que pueden (\u00bfpodemos?) vivir la crisis en relativa comodidad. El argumento de nuestra narrativa presentada aqu\u00ed es que es importante entender la esperanza a partir de la crisis del capital y de la mercantilizaci\u00f3n de las relaciones sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Ra\u00fal Zibechi, en sus art\u00edculos en La Jornada, adopta un enfoque bastante determinista inspirado por Wallerstein, de que estamos entrando a un periodo de unos treinta a\u00f1os de transici\u00f3n que van a ser caracterizados por guerras, miseria e insurgencias. Propone que la mejor manera de enfrentar la situaci\u00f3n es a trav\u00e9s de la construcci\u00f3n de arcas, donde se construyen otras relaciones sociales, como lo est\u00e1n haciendo los zapatistas. Privilegia en este proceso los movimientos ind\u00edgenas que ocupan una posici\u00f3n marginal con respecto al desarrollo capitalista. El argumento de nuestra narrativa presentada aqu\u00ed es que el futuro est\u00e1 m\u00e1s abierto que lo que sugiere Zibechi, que hay que pensar a partir de nuestra fuerza y no de nuestra marginalidad, y que hay que entender las posibilidades a partir de los antagonismos inherentes en la totalidad del capital. Las arcas y las grietas pueden ser muy importantes, pero tenemos que encontrar una manera para jalar el freno del tren de la muerte, es decir de la acumulaci\u00f3n, de la mercantilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro art\u00edculo relevante es uno de Paul Mason que se llama \u201cWill coronavirus signal the end of capitalism?\u201d Mason sugiere que la crisis actual del capital es mucho m\u00e1s profunda que la de 2008: \u201cEsta vez, por el contrario, son los cimientos los que se derrumban, porque toda la vida econ\u00f3mica en un sistema capitalista se basa en obligar a las personas a ir a trabajar y gastar sus salarios. Dado que ahora tenemos que obligarlos a mantenerse alejados del trabajo, y de todos los lugares donde generalmente gastan sus salarios ganados con tanto esfuerzo, no importa cu\u00e1n fuerte es el edificio en s\u00ed. De hecho, el edificio no es tan fuerte. Gran parte del crecimiento que hemos experimentado durante los doce a\u00f1os transcurridos desde la \u00faltima crisis financiera ha sido impulsado por los bancos centrales que imprimen dinero, los gobiernos rescatan el sistema bancario y la deuda. En lugar de pagar la deuda, acumulamos un estimado de 72 trillones de d\u00f3lares m\u00e1s\u201d. Mason sostiene que la crisis est\u00e1 llevando a la adopci\u00f3n de medidas que ya prefiguran una sociedad poscapitalista: \u201cEstados que pagan a los ciudadanos un ingreso universal, ya que la automatizaci\u00f3n hace que el trabajo bien remunerado sea precario y escaso; bancos centrales que prestan directamente al estado para mantenerlo a flote; la propiedad p\u00fablica a gran escala de las grandes corporaciones para mantener servicios vitales que no se pueden ejecutar con ganancias\u201d. Y luego contin\u00faa: \u201cHe argumentado que es poco probable que el capitalismo sobreviva a largo plazo \u2013y en el corto plazo solo puede sobrevivir adoptando caracter\u00edsticas del \u2018poscapitalismo\u2019-.\u201d Cita con aprobaci\u00f3n a un grupo capitalista que dice: \u201cEl capitalismo convencional est\u00e1 muriendo, o al menos mutando en algo m\u00e1s cercano a una versi\u00f3n del comunismo.\u201d La visi\u00f3n de lo que est\u00e1 pasando es interesante, pero la imagen del comunismo que presenta es una imagen tecnocr\u00e1tica y estadoc\u00e9ntrica, bastante alejada del concepto que inspira la narrativa presentada aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Arundhati Roy en su art\u00edculo \u201cLa pandemia es un portal\u201d enfatiza la brutalidad de la administraci\u00f3n de la pandemia en la India y nos deja compartir la rabia de la gente. Su idea de la pandemia como \u201cportal\u201d me parece importante, pero no explica en qu\u00e9 sentido puede ser un portal.<\/p>\n\n\n\n<p>En el art\u00edculo de Slavoj Zizek con el t\u00edtulo de \u201cCoronavirus es un golpe al capitalismo al estilo de \u2018Kill Bill\u2019 y podr\u00eda conducir a la reinvenci\u00f3n del comunismo\u201d, el autor dice muy poco sobre el tema y adem\u00e1s tiene una visi\u00f3n del comunismo bastante diferente de la que gu\u00eda esta narrativa. Escribe Zizek: \u201cNo estamos hablando aqu\u00ed sobre el comunismo a la antigua usanza, por supuesto, sino sobre alg\u00fan tipo de organizaci\u00f3n global que pueda controlar y regular la econom\u00eda, as\u00ed como limitar la soberan\u00eda de los estados nacionales cuando sea necesario.\u201d&nbsp; No hay en este art\u00edculo ning\u00fan cuestionamiento ni de la forma mercantil ni del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>El art\u00edculo de Quincy Saul, \u201cApril Theses with 2020 Vision\u201d, es un manifiesto ecosocialista para la situaci\u00f3n actual que termina en una lista larga de demandas que incluyen un ingreso b\u00e1sico universal y tambi\u00e9n la cancelaci\u00f3n de todas las deudas (jubilee \u2013 jubileo). Es interesante pero no toca los mismos temas que esta narrativa.<\/p>\n\n\n\n<p>El art\u00edculo de Wallace et. al., \u201cCOVID-19 And Circuits Of Capital\u201d, ofrece un an\u00e1lisis muy detallado del virus y entiende el problema en t\u00e9rminos del desarrollo capitalista y la tendencia a la mercantilizaci\u00f3n de todo. Sugiere que \u201cthe way out is nothing short of birthing a world (or perhaps more along the lines of returning back to Earth\u201d, pero no entra en detalles sobre c\u00f3mo hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay tanto que leer y pensar y la situaci\u00f3n se va cambiando todos los d\u00edas. Pero me parece importante lo que se\u00f1ala Raoul Vaneigem, que ahora es el momento del Hic Rhodus, hic salta. Es un momento privilegiado de terror y de esperanza que hay que pensar.<\/p>\n\n\n\n<p>John Holloway, 14 de abril de 2020<\/p>\n\n\n\n<p>(Con muchas gracias a Edith Gonz\u00e1lez y Panagiotis Doulos por sus comentarios sobre un borrador previo)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Tormenta II 2020 Narrativa 8 El coronavirus surge entonces en una situaci\u00f3n de mucha fragilidad, una situaci\u00f3n donde la fuerza del capital estaba basada en una ficci\u00f3n. De repente se rompen todas las certidumbres, todas las rutinas. 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