{"id":101,"date":"2020-04-21T20:32:34","date_gmt":"2020-04-21T18:32:34","guid":{"rendered":"http:\/\/cronopios-autonomos-rebeldes.org\/?p=101"},"modified":"2020-04-21T22:53:25","modified_gmt":"2020-04-21T20:53:25","slug":"coronacrisis-iii-john-holloway-curso-la-tormenta-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cronopios-autonomos-rebeldes.org\/?p=101","title":{"rendered":"CORONACRISIS III JOHN HOLLOWAY \u2013 CURSO LA TORMENTA (2020)"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"480\" height=\"360\" src=\"https:\/\/cronopios-autonomos-rebeldes.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hqdefault-1.jpg\" alt=\"\" data-id=\"109\" data-full-url=\"https:\/\/cronopios-autonomos-rebeldes.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hqdefault-1.jpg\" data-link=\"https:\/\/cronopios-autonomos-rebeldes.org\/?attachment_id=109\" class=\"wp-image-109\" srcset=\"https:\/\/cronopios-autonomos-rebeldes.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hqdefault-1.jpg 480w, https:\/\/cronopios-autonomos-rebeldes.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hqdefault-1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/figure><\/li><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>La Tormenta III 2020 Narrativa 9<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El impasse. Cualquier sistema de dominaci\u00f3n se tiende a reproducir a trav\u00e9s de un <em>modus vivendi<\/em>, un reconocimiento de los dos lados de la fuerza del otro. Normalmente no nos damos cuenta de este <em>modus vivendi<\/em>, es simplemente parte de la cotidianidad. Es como el elemento moral que entra, seg\u00fan Marx, en la definici\u00f3n del valor de la fuerza de trabajo: ciertas expectativas de lo que es necesario para la reproducci\u00f3n de la vida. Tambi\u00e9n se traduce en un concepto de civilizaci\u00f3n, de dignidad, de lo que consideramos aceptable o civilizado en la cotidianidad. Que eso var\u00eda de un lugar a otro y de un grupo social a otro est\u00e1 claro, pero en cualquier momento existe un equilibrio de fuerzas sociales, una idea de lo que se espera de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Este <em>modus vivendi <\/em>es una lucha constante por ambos lados. Por un lado, la existencia del capital depende de la intensificaci\u00f3n constante de la explotaci\u00f3n y la reducci\u00f3n fren\u00e9tica del tiempo requerido para producir las mercanc\u00edas. La existencia del capital, en otras palabras, es un ataque constante contra los patrones establecidos de relaciones sociales. Siempre encuentra una resistencia, sea en la forma de acci\u00f3n sindical, movimientos de resistencia, sabotaje, enfermedad, tiempo dedicado a jugar con hijos o nietos, lo que sea: acciones conscientes o inconscientes motivadas por el deseo de mantener, mejorar o, sobre todo, determinar la forma de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El choque entre las exigencias del capital y la resistencia humana tiende a expresarse en una ca\u00edda de la tasa de ganancia. En este caso, el capital (a trav\u00e9s de los muchos capitales porque en general no es una acci\u00f3n coordinada) se lanza a atacar los patrones de vida establecidos con m\u00e1s fuerza. En esta situaci\u00f3n, el capital puede tener \u00e9xito o puede ser que no. En muchos casos el capital s\u00ed logra imponer cambios dram\u00e1ticos en el equilibrio vital, cambios que afectan visiblemente los niveles y expectativas de la vida: Grecia despu\u00e9s de 2011, M\u00e9xico en los a\u00f1os 70, los pa\u00edses de la ex Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica despu\u00e9s de su ca\u00edda, Argentina de manera repetida. Pero si no logra romper la resistencia, tiene otra salida. Puede fingir que s\u00ed. Puede disfrazar su incapacidad de incrementar la explotaci\u00f3n suficientemente para expandir sus ganancias a trav\u00e9s de la deuda. Endeud\u00e1ndose, puede anticipar la creaci\u00f3n futura de plusval\u00eda, o m\u00e1s bien puede apostar sobre la creaci\u00f3n futura de plusval\u00eda, para obtener ganancias. El <em>modus vivendi<\/em>, el patr\u00f3n establecido de relaciones sociales, se vuelve un impasse, una situaci\u00f3n que no se resuelve.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La expansi\u00f3n constante y enorme de la deuda a partir de los a\u00f1os 70 indica que estamos en presencia de un impasse de este tipo. A pesar de toda la fuerza del ataque \u201cneoliberal\u201d contra las condiciones de trabajo y de vida en todo el mundo, lo logrado por el capital no ha eliminado la resistencia que obstaculiza la rentabilidad. Por eso, se mete cada vez m\u00e1s a un mundo ficticio donde las ganancias aparentes no tienen una base material en la producci\u00f3n del valor.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La expansi\u00f3n de la deuda tiene un aspecto inconsciente y un aspecto consciente. Por un lado, es simplemente la acci\u00f3n de todos los capitales (y tambi\u00e9n de individuos) buscando una manera de sobrevivir o (en el caso de los capitales) de aumentar sus ganancias. Por otro lado, est\u00e1 la acci\u00f3n consciente de los Estados que crean (a trav\u00e9s de sus gastos, la pol\u00edtica fiscal) o fomentan (a trav\u00e9s de las pol\u00edticas monetarias) la creaci\u00f3n de la deuda. La intervenci\u00f3n del Estado es b\u00e1sicamente el reconocimiento del impasse social, de una resistencia que no logra superar. Una resistencia que se expresa a trav\u00e9s de luchas sindicales y de todo tipo. Tambi\u00e9n se expresa a trav\u00e9s de la opini\u00f3n p\u00fablica y la democracia. La democracia puede servir para indicar los l\u00edmites de lo que el capital puede hacer para redefinir el <em>modus vivendi<\/em>. Sirve como un \u201chasta aqu\u00ed\u201d. Esto es importante, porque cada ataque de parte del capital contra la socialidad establecida es una apuesta, un juego de muerte. El capital se tiene que preguntar: \u201c\u00bfRealmente s\u00ed puedo imponer los cambios que requiero o voy a perder el control social?\u201d A veces empuja demasiado fuerte y est\u00e1 en peligro de perder el control: Argentina 2001-2002, Grecia en 2008, Chile el a\u00f1o pasado. Las elecciones ayudan al capital en el proceso de medir las posibilidades, pero no necesariamente es el caso.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La fuerza de la resistencia que constituye el impasse del capital y lo empuja cada vez m\u00e1s dentro de un mundo ficticio, fr\u00e1gil e inestable, no est\u00e1 limitada entonces a la militancia ni al anticapitalismo consciente. No es solamente una insubordinaci\u00f3n sino una no subordinaci\u00f3n, una falta de subordinaci\u00f3n que se expresa en la cotidianidad de nuestros h\u00e1bitos y expectativas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La crisis financiera de 2008\/2009 ilustra la fuerza del ataque capitalista y al mismo tiempo la fuerza del impasse. La crisis financiera, las medidas estatales para contrarrestarla y las pol\u00edticas de austeridad impuestas para pagar por esas medidas tuvieron un impacto enorme en todo el mundo. La p\u00e9rdida de casas, el desempleo, los recortes en los servicios de salud tan evidentes en este momento, los recortes en educaci\u00f3n, la eliminaci\u00f3n de oportunidades para j\u00f3venes, el incremento de la violencia: todo eso est\u00e1 bien documentado (McNally, por ejemplo) y se refleja en el auge de un enojo social que se expresa por un lado en todas las luchas sociales de 2011 y del \u00faltimo par de a\u00f1os, pero tambi\u00e9n en el surgimiento de la derecha nacionalista en muchas partes del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si nada m\u00e1s pensamos en 2008 como crisis, estamos perdiendo lo peligroso de la situaci\u00f3n actual. Fue una reestructuraci\u00f3n importante del capital y del <em>modus vivendi <\/em>social, pero al mismo tiempo fue una operaci\u00f3n de rescate sin precedente para evitar una reestructuraci\u00f3n m\u00e1s violenta del capital y de las condiciones de vida. Fue un momento de p\u00e1nico en el cual el Estado estadounidense y todos los Estados gastaron cantidades enormes para evitar un colapso financiero mundial y luego, a trav\u00e9s de las pol\u00edticas de quantitative easing (QE, aflojamiento cuantitativo), para mantener el flujo de cr\u00e9dito y as\u00ed la supervivencia de empresas bancarias y no bancarias. Se hace evidente el principio que gu\u00eda la acci\u00f3n estatal, y que es todav\u00eda m\u00e1s evidente en la crisis actual: mantengamos viables a los m\u00faltiples capitales para mantener el orden social; si se quiebran los capitales, enfrentamos el caos social.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante reconocer que la crisis financiera de 2008\/2009 fue una combinaci\u00f3n de imponer una reestructuraci\u00f3n y al mismo tiempo evitar la reestructuraci\u00f3n reconociendo la fuerza del impasse social. Es importante porque en la situaci\u00f3n actual no est\u00e1 seguro que este impasse que constituye la base de nuestra cotidianidad se pueda mantener.<\/p>\n\n\n\n<p>2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todav\u00eda no est\u00e1n claras las dimensiones econ\u00f3micas de la coronacrisis, pero todo parece indicar que va a ser la m\u00e1s severa en los \u00faltimos noventa a\u00f1os. Se puede ver tal vez en tres pasos:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Primero se podr\u00eda entender en t\u00e9rminos de valor de uso. El virus ha tenido como efecto que la gente no est\u00e1 yendo a trabajar y en particular que ciertos tipos de actividad est\u00e1n muy afectados: turismo, aerol\u00edneas, restaurantes etc. Como efecto inevitable, se baja el producto, todos estamos un poco m\u00e1s pobres pero despu\u00e9s volvemos a trabajar y recuperamos las p\u00e9rdidas. En otro tipo de sociedad no habr\u00eda problema para repartir las p\u00e9rdidas ocasionadas por las semanas de ocio forzoso. Ni modo, la vida sigue.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se complica porque es una sociedad capitalista y la actividad depende de las ganancias. En la situaci\u00f3n actual de paro, muchas empresas no van a sobrevivir y va a haber mucho desempleo, sobre todo en las \u00e1reas m\u00e1s directamente afectadas. Cuando termine la cuarentena, esas empresas ya no van a existir, ni esos empleos tampoco.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En realidad, est\u00e1 m\u00e1s complicado que eso porque la base del capitalismo moderno es el cr\u00e9dito y el mundo estaba encaminado hacia una crisis crediticia antes de que apareciera el coronavirus. En los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os ha habido un crecimiento enorme del cr\u00e9dito al nivel mundial (ver Plender por las cifras). Quiere decir que la reproducci\u00f3n del capital es cada vez m\u00e1s ficticia, es una acumulaci\u00f3n de derechos a una porci\u00f3n de plusval\u00eda que todav\u00eda no se ha producido. El resultado es un capitalismo agresivo e inestable donde todos est\u00e1n compitiendo por una plusval\u00eda futura que posiblemente no se va a producir. La crisis de 2008 fue resultado de esta situaci\u00f3n, pero no la resolvi\u00f3. El cr\u00e9dito sigui\u00f3 expandi\u00e9ndose.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo que eso significa en la situaci\u00f3n actual es que el problema para las empresas no es exactamente que no est\u00e1n haciendo ganancias sino que no pueden pagar sus deudas. Si no pueden pagar sus deudas, no pueden conseguir m\u00e1s cr\u00e9dito y no van a poder pagar sueldos ni renta ni impuestos. Existe no solamente el peligro de la quiebra de unas empresas, sino de todo el sistema interconectado de deudores y prestamistas. No es exactamente como 2008 porque ahora parece que la situaci\u00f3n de los bancos est\u00e1 m\u00e1s segura que hace doce a\u00f1os, pero las empresas no financieras est\u00e1n altamente endeudadas. Si las empresas no pueden pagar sus deudas, va a afectar la estabilidad de los bancos tambi\u00e9n. Por eso las intervenciones estatales enormes de las \u00faltimas semanas se han enfocado sobre todo en mantener a flote el sistema crediticio, para que las empresas grandes, medianas y hasta cierto punto peque\u00f1as puedan seguir pagando sus deudas y consiguiendo cr\u00e9ditos. Un ejemplo extremo de eso es la decisi\u00f3n del Fed (el banco central de Estados Unidos) de comprar incluso los llamados \u201cjunk bonds\u201d, es decir comprar deudas de las cuales se sabe que casi seguro no se van a honrar, con el motivo de mantener el flujo del cr\u00e9dito. Estas intervenciones enormes que rompen con toda la ortodoxia financiera son extensiones de la deuda mundial, es decir del car\u00e1cter ficticio de la acumulaci\u00f3n. Son motivados no solamente por querer proteger a sus amigos capitalistas (lo que s\u00ed es cierto) sino por el miedo de que si se quiebran los capitales, se va a quebrar el orden social que est\u00e1 basado en ellos. En esta situaci\u00f3n de p\u00e1nico todo se justifica: se olvida la cuesti\u00f3n del riesgo moral, se olvida todo el temor ortodoxo de romper el equilibrio del presupuesto estatal, de socavar la solidez del dinero.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo que todav\u00eda no sabemos es si estas intervenciones estatales sin precedente van a ser suficientes. Existe el peligro de que se desate una ola de faltas de pago tan grande que todo el cr\u00e9dito que est\u00e1 siendo ofrecido por los bancos centrales no alcance para cubrir el sistema. Puede ser que los Estados ya no tengan los recursos para contener la crisis. Esta es una preocupaci\u00f3n expresada por comentaristas que entienden estas cosas mucho mejor que yo (p.ej. Mackenzie en el <em>Financial Times<\/em> del 18 de abril).<\/p>\n\n\n\n<p>3.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En algunos pa\u00edses ya se est\u00e1 hablando de levantar las medidas de cuarantena y regresar a la normalidad. La normalidad que se perfila ser\u00eda una combinaci\u00f3n de crisis-y-reestructuraci\u00f3n por un lado y rescate-y-prolongaci\u00f3n\/postergaci\u00f3n de la crisis por otro. Como en 2008\/2009, pero a una escala mayor, con sufrimiento inmediato mayor y despu\u00e9s un capital mucho m\u00e1s endeudado o ficticio, con todo lo que eso implica en t\u00e9rminos de estancamiento econ\u00f3mico, austeridad social (ya que alguien tiene que pagar la deuda p\u00fablica), fragilidad financiera, continuaci\u00f3n de la destrucci\u00f3n de la naturaleza, recurrencia de las pandemias, aumento del nacionalismo, tendencia hacia guerras, etc. La normalidad de la muerte, de la carrera hacia la extinci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfY d\u00f3nde est\u00e1 la esperanza? \u00bfD\u00f3nde qued\u00f3 la esperanza en este relato? La base te\u00f3rica de todo el argumento es la esperanza, pero \u00bfd\u00f3nde qued\u00f3? El argumento va as\u00ed: nosotra\/os somos la crisis del capital. Tiene que ser as\u00ed porque si la crisis del capital es algo externo a nosotra\/os, somos sus v\u00edctimas. Para las v\u00edctimas no hay esperanza si no sea por la intervenci\u00f3n de un salvador externo, y eso no es lo que queremos. Entonces, nosotra\/os somos la crisis del capital, la crisis es expresi\u00f3n de nuestra fuerza. Esto se ve en el impasse de los \u00faltimos a\u00f1os y el hecho de que el capital solamente se puede reproducir de manera ficticia. Nuestra fuerza, la resistencia de la vida cotidiana, es la enfermedad cr\u00f3nica de un capitalismo enfermo. Pero si eso es cierto y si el resultado es la situaci\u00f3n actual, es imposible no preguntarse \u00bfno ser\u00eda mejor convertirnos en robots conformistas y vivir felices para siempre? \u00bfno ser\u00eda mejor olvidarnos de resistencia, convertirnos en m\u00e1quinas? Claro que todo eso del encierro y de la cuarentena nos est\u00e1 dando el entrenamiento necesario para ser sujetos totalmente obedientes. As\u00ed no habr\u00eda crisis y toda\/os podr\u00edamos vivir tranquila\/os. Sin esperanza, claro, sin resistencia, sin crisis.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si no estamos listos todav\u00eda para convertirnos en robots, entonces hay que pensar en c\u00f3mo desestabilizar o derrocar esta normalidad de muerte. Ya vimos una fuerza de desestabilizaci\u00f3n, pero que no nos favorece a nosotra\/os. Puede ser que el rescate estatal de los capitales fracase, que los recursos estatales no sean suficientes para mantener el mundo ficticio del cr\u00e9dito a flote. Eso significar\u00eda una intensificaci\u00f3n enorme del ataque contra el impasse actual, con consecuencias dif\u00edciles de imaginar. Podr\u00eda resultar en millones de muertos y desempleados, Estados m\u00e1s autoritarios, condiciones que hoy consideramos infrahumanas para gran parte de la poblaci\u00f3n mundial. La situaci\u00f3n que Arundhati Roy describe en el caso de los pobres en la India se volver\u00eda la norma. Es posible, pero no creo que el impasse actual se rompa tan f\u00e1cilmente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Otra posibilidad es que nuestra resistencia salga fortalecida de la crisis actual. Puede ser que se est\u00e9 gestando un \u201c\u00a1hasta aqu\u00ed!\u201d, un \u201c\u00a1ya basta del neoliberalismo!\u201d que redefina el <em>modus vivendi <\/em>a nuestro favor. Este \u201c\u00a1ya basta!\u201d al neoliberalismo y la destrucci\u00f3n actual de la naturaleza lo vimos en la discusi\u00f3n en la Narrativa 8 del nuevo contrato social propuesto por el <em>Financial Times. <\/em>Implicar\u00eda abandono del neoliberalismo, m\u00e1s \u00e9nfasis en servicios de salud y un mejoramiento de los servicios sociales del Estado, redistribuci\u00f3n de ingresos, m\u00e1s impuestos para los ricos, medidas para parar la destrucci\u00f3n de la naturaleza, posiblemente un ingreso universal b\u00e1sico. Ser\u00eda un capitalismo con una cara menos agresiva, una reformulaci\u00f3n del <em>modus vivendi<\/em>, un reconocimiento del impasse cercano al keynesianismo. Me parece dif\u00edcil que se realice por la situaci\u00f3n actual del capitalismo, pero es muy posible que la reacci\u00f3n pol\u00edtica a la pandemia imponga algunos elementos como un mejoramiento de los servicios de salud, ciertas restricciones en el maltrato de animales, posiblemente medidas para promover una redistribuci\u00f3n de ingresos. Ser\u00eda tambi\u00e9n un regreso a la normalidad de la destrucci\u00f3n, pero posiblemente una normalidad con otras caracter\u00edsticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo interesante de esta propuesta es que toma el lado de la \u201cbuena gente\u201d (categor\u00eda que tomo de N\u00e9stor L\u00f3pez), de la gente que no est\u00e1 en contra del capital pero que s\u00ed quiere vivir en una sociedad m\u00e1s justa.<\/p>\n\n\n\n<p>4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Perspectivas para nosotra\/os (un poco diferente de la Narrativa 8)<\/p>\n\n\n\n<p>a) &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El t\u00e9rmino \u201cla buena gente\u201d muchas veces tiene una connotaci\u00f3n despectiva o ir\u00f3nica desde nuestra tradici\u00f3n. Es la gente que vot\u00f3 por AMLO, por Syriza en Grecia, por los Kirchner. Es gente que quiere un mundo m\u00e1s justo pero no quiere pensar que el mundo que buscan es incompatible con el capitalismo. Seguro hay buena gente de este tipo en nuestra familia, entre nuestros amigos. Tenemos que romper la distancia que este t\u00e9rmino implica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La esencia de la buena gente es que est\u00e1 en contra del neoliberalismo pero no en contra del capitalismo. No sabemos hasta qu\u00e9 punto esta visi\u00f3n se vaya a cuestionar a trav\u00e9s de la experiencia actual. Es muy posible que mucha gente cuestione el neoliberalismo, que conecte el neoliberalismo con el deterioro de los servicios de salud, con la falta de preparaci\u00f3n del Estado para una pandemia, con el deterioro de las relaciones con los animales salvajes y la p\u00e9rdida de biodiversidad, con la crisis econ\u00f3mica. Entonces es muy posible que se d\u00e9 una expansi\u00f3n de la buena gente anti neoliberal y que eso constituya una base social para la realizaci\u00f3n del nuevo contrato social aspirado por el <em>Financial Times<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo que nos interesa m\u00e1s a nosotra\/os es la gente que pueda ir m\u00e1s all\u00e1 de la cr\u00edtica al neoliberalismo para llegar a una cr\u00edtica al capitalismo. En la Narrativa 8 se habl\u00f3 de un desenmascaramiento del capital como un aspecto importante de la situaci\u00f3n actual. Cuando hablamos de desenmascaramiento (o desfetichizaci\u00f3n) no estamos hablando de nosotra\/os que ya sabemos que el capitalismo es una cat\u00e1strofe: necesariamente estamos hablando de una redefinici\u00f3n de la buena gente. Estamos hablando de la posibilidad de que la experiencia actual del coronavirus haga ver a esta gente que el problema no es simplemente las pol\u00edticas seguidas en los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os sino la din\u00e1mica misma del sistema capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Surgen entonces dos puntos. \u00bfA qui\u00e9n estamos hablando? Y \u00bfQu\u00e9 es la historia que queremos contar?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En este momento donde todo est\u00e1 en el aire, no tiene mucho sentido hablar solamente a los convertidos (esta narrativa es una excepci\u00f3n porque est\u00e1 escrita para nuestra clase sobre La Tormenta). No tiene mucho sentido decir a nosotros que es el capitalismo (con o sin \u201cest\u00fapido\u201d, como lo agrega Lazzarato) cuando ya sospech\u00e1bamos eso antes de aprender la palabra \u201ccoronavirus\u201d. Si queremos que la experiencia del virus abra un portal hacia otro mundo (como lo sugiere Roy), tenemos que pensar en la buena gente, la gente cr\u00edtica, y sus hija\/os. Es a ella\/os que es importante decir \u201cno es simplemente el neoliberalismo, es el capitalismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfQu\u00e9 es la historia que queremos contar? Tiene que ir m\u00e1s all\u00e1 de la cr\u00edtica a Trump o Johnson o AMLO, o del descuido de los servicios de salud. Todo eso es importante, pero me parece que hay dos puntos centrales que hay que explorar para nosotra\/os y para la buena gente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El primer punto es que el coronavirus es producto del capitalismo. Es parte del capitaloceno, de la destrucci\u00f3n del planeta causada por la organizaci\u00f3n capitalista de la actividad humana. Es muy posible que a la pandemia actual le sucedan otras en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, que estamos enfrentando ya lo que pueda ser la primera fase de la extinci\u00f3n humana. No es producto de las pol\u00edticas neoliberales sino de la din\u00e1mica capitalista. No es algo separado del calentamiento global sino parte de la misma destrucci\u00f3n de las condiciones de vida humana. Esta narrativa ha sido desarrollado de manera muy convincente por al menos dos art\u00edculos que he le\u00eddo: \u00e9l de Rob Wallace y otros que se llama \u201cCOVID-19 And Circuits Of Capital\u201d y un art\u00edculo excelente de J\u00e9r\u00f4me Baschet que se llama \u201cQu&#8217;est-ce qu&#8217;il nous arrive ?\u201d, que ya se est\u00e1 traduciendo al espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong>El segundo punto es que la crisis que todav\u00eda apenas est\u00e1 empezando (pero ojal\u00e1 que me equivoque) no es producto ni del virus ni de las medidas tomadas para contener sus efectos, sino que es crisis del capital. Este argumento, que apenas se est\u00e1 esbozando aqu\u00ed, me parece importante porque es muy probable que la experiencia de estos tiempos para much\u00edsima gente va a ser no solamente la de la cuarentena y la angustia por la salud sino, tal vez m\u00e1s, la dificultad de la reproducci\u00f3n material de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con estos dos puntos se hace evidente que estamos viviendo el fracaso de la reproducci\u00f3n mercantil o capitalista de la vida. Esto est\u00e1 claro para nosotra\/os que estamos leyendo esta narrativa, pero \u00bfhay forma de que se entienda m\u00e1s generalmente, como un sentido com\u00fan producido por esta crisis?<\/p>\n\n\n\n<p>b)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todav\u00eda falta lo m\u00e1s dif\u00edcil. A\u00fan si est\u00e1 claro que el capitalismo se tiene que abolir, tenemos que ense\u00f1ar que es posible crear otra cosa, otra forma de sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tenemos tres respuestas, puntos de partida por lo menos. El primero son todas las expresiones de solidaridad que se est\u00e1n expresando por todos lados. En la clase se mencionaron ejemplos de Medell\u00edn y de comunidades ind\u00edgenas entre otros. Por un ejemplo impresionante, ver \u201cFrancia: luchar contra el coronavirus desde abajo a la izquierda\u201d en Comunizar. Estas formas de solidaridad se podr\u00edan desarrollar hacia alg\u00fan tipo de \u201ceconom\u00eda moral\u201d, una forma de actividad econ\u00f3mica que surja de las experiencias de la gente y corresponda a sus necesidades (ver el documento mandado por Gabriel despu\u00e9s del \u00faltimo seminario).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El segundo es un punto que J\u00e9r\u00f4me Baschet enfatiza: la fuerza de las luchas de los \u00faltimos dos a\u00f1os en el mundo entero, luchas que expresan la p\u00e9rdida de legitimidad de los gobiernos, luchas que de diferentes maneras proclaman \u201c\u00a1Ya basta! nosotra\/os vamos a asumir el control\u201d. Se puede pensar en el movimiento de las mujeres contra la violencia, de la\/os j\u00f3venes contra el calentamiento global, de Chile, Hong Kong, Ecuador entre muchos otros. A esos movimientos recientes hay que agregar todos los movimientos que ya tienen mucha experiencia en la creaci\u00f3n de otros mundos: la\/os kurda\/os, la\/os zapatistas y muchos, muchos otros, grandes y peque\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tercero, la experiencia actual. Ya estamos viviendo lo imposible. Todos estos a\u00f1os diciendo que \u201cotro mundo es posible\u201d y de repente ya, estamos en otro mundo. No es exactamente el mundo que quer\u00edamos, pero s\u00ed tiene elementos del mundo deseado. De repente ya no estamos calentando el globo, ya no estamos contaminando el aire como antes, ya no estamos pasando horas cada d\u00eda empacados como sardinas en el metro o los autobuses. S\u00ed, otro mundo es posible y se puede llegar muy r\u00e1pido. 5.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un punto que surgi\u00f3 en el \u00faltimo seminario es si podemos entender el encierro actual como una olla de presi\u00f3n, donde se est\u00e1 acumulando la frustraci\u00f3n y el enojo. Hay muchos indicios de que s\u00ed es as\u00ed. La fuerza y posibles consecuencias de esta acumulaci\u00f3n de presi\u00f3n es una de las consideraciones que se est\u00e1 tomando en cuenta en fijar las fechas de reapertura. Presiones econ\u00f3micas, de parte de capitalistas peque\u00f1os pero tambi\u00e9n de gente que tiene que salir a vender para vivir de d\u00eda a d\u00eda, y presiones de frustraci\u00f3n social. Se discuti\u00f3 si las erupciones que puedan ocurrir contra el encierro estatal se puedan considerar como un portal posible hacia otro mundo. Por el momento, parece que las erupciones vienen sobre todo de la derecha y sobre todo en Estados Unidos, de gente que argumenta que hay que dar prioridad a la actividad econ\u00f3mica sobre la salud. Pero no est\u00e1 claro y la situaci\u00f3n puede variar mucho de un lugar a otro y en las semanas que vienen.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8230;&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>[1] Con muchas gracias a Edith Gonz\u00e1lez y Panagiotis Doulos por sus comentarios sobre un borrador anterior.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Tormenta III 2020 Narrativa 9[1] 1. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El impasse. Cualquier sistema de dominaci\u00f3n se tiende a reproducir a trav\u00e9s de un modus vivendi, un reconocimiento de los dos lados de la fuerza del otro. Normalmente no nos damos cuenta de este modus vivendi, es simplemente parte de la cotidianidad. 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